miércoles, 15 de marzo de 2017

Musulmanes de Galicia rechazan la prohibición de usar velo en el trabajo

Galicia,15/03/2017,LA VOZ, LAURA G. DEL VALLE


La justicia europea estima que una empresa puede regular el veto a símbolos religiosos

La mujer de Omar no lleva velo. Tampoco trabaja. Esta musulmana que vive en Foz no se ha visto en la tesitura de ver en peligro su empleo por llevar la cabeza tapada por cuestiones que atienden a criterios confesionales. No corrió la misma suerte Samira Achbita, una recepcionista belga que en el 2006, de acuerdo con lo que considera que el Corán dicta que debe hacer una mujer, comenzó a llevar velo en su día a día, lo que incluía la jornada laboral. Esto no gustó en la empresa, que modificó su reglamento interno para incluir la prohibición para los trabajadores de llevar símbolos religiosos. Desde ayer, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) avala estas medidas siempre y cuando exista un reglamento en la compañía que limite la simbología. Una simbología que, para Omar, «no es simbología. 

Es más, si a una mujer le quitas el velo deja de ser musulmana». Por eso, dice, no obliga a su esposa a ponerse esta prenda, pero le recuerda con frecuencia su importancia. «Pienso en lo que le diré a Alá cuando me muera y me pregunte por qué mi mujer iba con la cabeza al descubierto», razona.Omar es uno de los muchos musulmanes de Galicia que ayer se quedaron atónitos ante el dictamen del TUE, que concluye que la norma interna de una empresa privada que veta el uso de cualquier signo político, filosófico o religioso visible «no constituye una discriminación directa por causa de religión». 

En el Centro Cultural Islámico de Vigo, su presidente, Abdel Elaziri, explica que este tipo de medidas «atacan a la libertad de las personas y aíslan a las mujeres musulmanas de la sociedad». «Estamos totalmente en contra de que las empresas se metan en cuestiones religiosas. Es que al final, la comunidad musulmana va a tener que crear sus propias empresas, que de hecho es algo que ya se está planteando en las redes sociales», añade. Sin embargo, según explica Elaziri, esta «terrible situación» no cree que se pueda producir en las compañías gallegas, en las que asegura «no hay ningún problema. Hay ingenieras, médicas... musulmanas muy cualificadas que trabajan con velo y a las que no se les veta por ello».

Una opinión semejante a la de Elaziri la comparte Mustafá Alendi, el presidente de la comunidad islámica gallega. Según explica, el colectivo «respeta la decisión de los tribunales» y es la mujer «la única que debe valorar si asume la norma o no». Pero piensa que en Galicia pocas se verán en esta disyuntiva ya que «tanto en la comunidad como en España hay más tolerancia que en otros países».«La libertad del empresario»Si bien el colectivo musulmán cree que dar legitimidad al empresario para que ponga coto a los símbolos religiosos en horario laboral les parece una intromisión en sus derechos, Carmen López, presidenta de la Federación Gallega de Jóvenes Empresarios, mantiene que «hay que llegar a un equilibrio entre la libertad religiosa del empleado y la libertad del empresario, que quiere una determinada imagen para su compañía y vela por la rentabilidad de la empresa. Pon por caso un velo que cubre toda la cara, no sería lo más recomendable para tratar con un cliente, ya que la sonrisa manda», explica López.

Disparidad de opiniones entre 

los portavoces de los partidos políticos en el Congreso La sentencia sobre el velo fue uno de los temas centrales ayer en el Congreso y uno de los que más disparidad de opiniones suscitó. Mientras el PP Y Ciudadanos mostraron su «respeto» hacia el dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el PSOE aconsejó «precisión a la hora de interpretar el dictamen». Podemos, por su parte, cree que así se facilita la «discriminación de la mujer».