domingo, 19 de marzo de 2017

Los discapacitados en la Guerra de Siria, los grandes olvidados

18.03.17,Noticias Cuatro / Agencias


Handicap International trabaja ofreciéndoles rehabilitación, muletas o sillas de ruedas
Muchos de ellos necesitan de atención psicológica
La mayoría tienen problemas  de acceso a dicha ayuda

La guerra en Siria deja cada mes a 30.000 personas con traumatismos, un 30 por ciento de las cuales vivirán el resto de sus vidas con una incapacidad, según los datos de la ONU, que estima que en Siria hay unos 2,8 millones de personas con discapacidades permanentes. Estas personas tienen unas necesidades particulares que cubrir, pero en un contexto como el que vive el país desde hace seis años no siempre es fácil. Así es como lo ha alertado Handicap Internacional para dar a conocer la dificil situación de los discapacitados que provoca la guerra.

Los discapacitados en la Guerra de Siria, los grandes olvidados

"Muchos civiles víctimas de bombardeos sufren heridas como fracturas o lesiones en la médula espinal, lo cual afecta a nervios y puede llevar a una minusvalía", explica a Europa Press Gilles Lordet, portavoz de la ONG Handicap International, subrayando que en Siria muchas de estas personas "no reciben atención adecuada".

El hecho de que no puedan recibir atención para sus heridas, o rehabilitación y seguimiento de sus casos suele tener como resultado "complicaciones" como el que pierdan por completo la movilidad, algo que ya no se puede gestionar, añade, subrayando la necesidad de que estas personas puedan recibir la atención que sus heridas y lesiones requieren

Es  ahí donde entra la labor de Handicap International. Esta ONG ofrece apoyo a hospitales, centros médicos y otros centros especializados, tanto en Siria como en los países de la región --Jordania, Líbano e Irak-- con el fin de que se puedan ofrecer rehabilitación que permita evitar discapacidades permanentes o mejorar la calidad de vida de aquellos que ya las tienen.

Asimismo, y dentro de este segundo apartado, la organización se encarga también de suministrar prótesis ortopédicas, sillas de ruedas, muletas o bastones para que las personas con minusvalías puedan tener una vida más fácil. Desde que trabaja en la región, más de 9.000 personas han recibido prótesis y otro material ortopédico, mientras que otras 97.000 personas se han beneficiado de material para su movilidad.

Según explica Lordet, otra de las labores esenciales de su organización es la formación de personal sanitario "en la atención en emergencias y para que sea capaz de intervenir de forma rápida y efectiva" con los protocolos pertinentes en estos casos. "También entrenamos a las familias o cuidadores, para que los pacientes puedan realizar sesiones de rehabilitación en casa", añade.

Atención psicológica

"En un país en guerra como Siria, la población está en shock tras la pérdida de familiares, la destrucciones de sus hogares...", subraya Lordet, incidiendo en que los niños se ven especialmente afectados. Si a esto se añaden las posibles lesiones físicas, la situación se complica, por lo que la atención psicológica es otro de las tareas fundamentales que lleva a cabo Handicap International en Siria y la región para ayudar a "curar las heridas invisibles". Hasta la fecha, unas 20.300 personas se han beneficiado de estos servicios.

Asimismo, según explica su portavoz,  Handicap International cuenta con equipos en Jordania, Líbano e Irak --tres de los países de destino de refugiados sirios-- que  trabajan en la identificación de personas vulnerables, entre las que suelen encontrarse los discapacitados, tanto aquellos que lo están a raíz del conflicto como los que ya presentaban discapacidades antes de la guerra.

Lordet subraya la importancia de que estas personas vulnerables, entre las que también incluye a mujeres y niños, "tengan acceso a servicios básicos, incluida la asistencia humanitaria". "La situación para una persona con discapacidad en una emergencia siempre es difícil y Siria no es ninguna excepción", reconoce.

Problemas de acceso a la ayuda

Estas personas tienen más problemas para poder escapar de las bombas o simplemente huir en busca de un lugar más seguro, y también suelen tener más difícil el acceder a la ayuda. Por ejemplo, señala, cuando se distribuyen alimentos, normalmente las agencias humanitarias "aparcan sus caminiones y reparten bolsas de arroz".

"Es algo directo y efectivo", afirma, "pero para beneficiarte de ello necesitas saber que hay una distribución, llegar allí y transportar la bolsa". "¿Qué haces si eres una persona major, eres un disminuido auditivo o visual?", pregunta.

"Esta injusticia afecta a millones de personas. Según un estudio realizado por Handicap International en 2015, el 75 por ciento de las personas con discapacidad afectadas por crisis no tienen acceso suficiente a ayuda humanitaria", ilustra.

Según reconoce, ello se debe a que "las organizaciones humanitarias no siempre tienen las capacidades para identificar e incluir a las personas con discapacidades y a las personas mayores en las respuestas a emergencias". "Muy a menudo, no les 'ven' y son incapaces de identificar sus necesidades o detectar los obstáculos para acceder a la ayuda", añade.

Por ello,  además de trabajar identificando a las personas que necesitan ayuda, "también sensibilizamos y entrenamos a ONG para que incluyan mejor a las personas con discapacidad en sus programas", remacha.